Por qué es malo usar papel de baño y deberíamos considerar evitarlo

Aumentar el riesgo de infecciones y contaminar el agua son algunas de las razones por las que es malo usar papel de baño.

Ni tan higiénico y muy peligroso. Aunque el papel de baño se ha posicionado como un elemento indispensable en casi todos los hogares del mundo, es posible que su uso no sea del todo inofensivo. De hecho, diversos estudios han destacado los extraños riesgos para la salud y consecuencias ambientales que derivarían de su empleo. Pero, ¿por qué es malo usar papel de baño? ¿deberíamos considerar evitarlo?

¿Por qué es malo usar papel de baño?

En los últimos años, especialistas internacionales han analizado las posibles repercusiones a la salud que generaría el uso de papel de baño.

En 2011, la Universidad Estatal de Nueva York reveló que el papel higiénico contiene pequeñas cantidades de Bisfenol A (BPA), una sustancia química que podría causar infertilidad en hombres y mujeres, así como daños en las hormonas, hígado, glándulas mamarias y los riñones.

Otro estudio encontró que las dioxinas que se emplean durante la producción del papel de baño para eliminar todo rastro de cloro pueden, con el tiempo, favorecer la formación de tumores que causan cáncer. Esta información ni siquiera se oculta a los compradores finales, pues los rollos son etiquetados como ECF o libre de cloro elemental.

Irritación y la propagación de hongos que afectan el tracto urinario y el sistema reproductor femenino también han sido relacionados al uso de papel de baño, especialmente si este tiene color o perfume.

Un daño ambiental eterno

Las repercusiones en la salud de los usuarios no son las únicas razones por las que es malo usar papel de baño, pues este utensilio de limpieza ha sido señalado como un contaminante ambiental grave.

Según un estudio reciente publicado por la Universidad de Florida, el papel higiénico contiene sustancias Perfluoroalquiladas y Polifluoroalquiladas (PFAS por sus siglas en inglés) que contaminan el agua. Si restos de estas sustancias terminan en plantas de tratamiento de aguas residuales, podrían esparciste y terminar en cultivos, tras su uso como fertilizante o agua residual.

Cabe señalar que las PFAS no se descomponen de manera natural y especialistas aseguran que juegan un papel clave en el desarrollo de cáncer, afecciones en el hígado y los riñones, así como en la provocación de efectos adversos en los sistemas reproductivos e inmunitarios. La exposición a estas sustancias, advierte la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), es dañina tanto en humanos y como en algunas especies animales.

¿Cómo sustituir el uso de papel higiénico?

Existen decenas de formas de sustituir el papel de baño de nuestras vidas. Desafortunadamente, no todas son del todo prácticas.

Entre las más populares figuran la colocación de un bidé para asear la zona con agua después de cada visita al baño, así como el empleo de esponjas, papel reciclado (como hojas de periódicos o de cuadernos usados) y trapos hechos con ropa que ya no se utilice.

En Asia, donde el retrete y el papel de baño no forman parte de su cultura, se utilizan instrumentos hechos específicamente para la higiene en el baño. Uno de ellos es el tabò, un cazo de plástico con el que se vierte agua sobre la zona utilizada. La lota realiza una tarea similar solo que en lugar de ser una cubeta de plástico pequeña es una tetera de latón.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.